COMO POR ARTE DE MAGIA


 ¿Qué necesitás?

  • Potes de helado o barras de telgopor
  • Recipiente de vidrio
  • Quitaesmalte

¿Cómo lo hacés?

Con mucho cuidado volcá en un recipiente de vidrio el quitaesmalte (dos o tres dedos de altura). ¿Cuánto telgopor pensás que podés disolver en esa cantidad? Veamos si tu predicción es correcta…

¿Qué ocurrió?

El telgopor o poliestireno expandido es un material espumado, por eso es tan liviano: en realidad todo ese volumen contiene un poquito de poliestireno y un montón de gas. Se obtiene por la reacción química de dos compuestos: un poliol y un isocianato, además de aditivos. Esta reacción libera dióxido de carbono, el gas que va formando las burbujas.

Al disolver el poliestireno en el quitaesmalte, el burbujeo puede hacerte pensar que está sucediendo una reacción química, pero no es así. Simplemente estás liberando el gas dentro de la espuma. Al dejar evaporar el quitaesmalte podés recuperar el poliestireno que estaba disuelto.